Wednesday, May 20, 2020

Luto

I

Un misterio ciego es el fulgor naciente de los presidiarios, cual rumores mancos veo decisiones en momentos muertos.
Un amargo don es el recuerdo breve de caricias torpes, que entre la distancia van sedimentando la palabra ausencia.

II

Un rumor errante va creciendo libre entre la cruel desidia de los calendarios, voluntades truncas van recomponiendo cada pincelada de su rostro ajeno.
Proyecciones vagas de un camino terso, contorsiones nobles de un relato extinto: remanencias propias del amor que muere.

III

¡Tedio, pánico! Presente vano y horizonte nulo: la miseria del sentido.
Sabio, silente y tibio, un puñal castiga nuestros pecados.

Thursday, March 26, 2020

Introspección

Me retuerzo en la espesura de la vida,
sigiloso en sus rincones me detengo,
la clemencia pido al vuelo de congoja,
que en mi pecho va sorteando la tormenta.

Sollozando entre los ruidos transitorios,
que el retorno al mal recuerdo desencripta,
la paciencia pierde el rastro milagroso,
que ante el tedio indecoroso se dibuja.

Pedregoso el desamor que el tiempo surca,
por sus fábulas errantes voy descalzo,
las cavernas del olvido se constriñen,
¡entre sueños triturados van riendo!

Tuesday, March 24, 2020

Río Cholchol

Un rostro eterno me espera erguido frente a los cardos,
los montes llanos son los guardianes de su memoria.
¡Retornan cautos a exonerarse por la llovizna,
mis sufrimientos adormecidos entre las llamas!

Tengo pesares intermitentes entre tus aguas,
pues la llegada y el abandono son desarraigo,
pues los amores se resquebrajan en la distancia,
¡pues soy cobarde para abrazarme bajo tu espuma!

Será un extenso soñar tu paso entre la nostalgia,
que cual tu playa bañaste firme en independencia.
¡Las mescolanzas del turbio arrastre cordillerano,
se imponen tercas a las nociones de despedida!

El Poema

Un mar dichoso que el sol germina,
la aureola tersa del pan y el vino,
los crueles modos de los delirios,
la ausencia seca de la paciencia.

Los nudos toscos de la ganancia,
sermones cautos de la miseria,
el "ser romance" de la locura,
caducos vuelos por la artimaña.

Crónica de un encuentro fallido

La tosca ausencia del afecto me hace titubear; una lágrima etérea implora su viejo consuelo, inexistente en el temeroso aullido de este beso inocente.

Mis pasos curtidos entre años de descaro se tornan infantiles frente a los juegos invocados, incrustado en la pasión nado sereno hacia las apacibles aguas del silencio, la elocuencia y la contemplación, desconcertando a mis amantes.

Las primeras horas de claridad me enseñan un virtuoso amanecer, franjas anaranjadas que estimulan la frescura de un día nuevo, una oportunidad que abraza su más temprana vigencia, evocando irremediablemente la humedad purificante de los paseos de mi infancia. ¿Por qué me entristece la certeza de no poder cristalizar contigo esta perspectiva única, aunque sea con un breve comentario?, la ausencia de confidencia parece calar hondo, tal vez siempre lo ha hecho... no puedo comulgar con lo banal.

Te acercaste nuevamente y te enlazaste con mis brazos, tu quietud pareció alimentarme, por unos segundos sentí la plenitud del reencuentro, la caricia creadora; la voluntad movilizante. ¡Triste ilusión desvanecida en la violencia de tu ímpetu carnal vacío y a ratos repugnante!

Un trato brusco, autoestimulante... ¡tan ajeno a las bondades de tu sonrisa!